1 de mayo 2016

ESTE 1 DE MAYO MARCHAMOS POR EL CIERRE DE LA TRAMACÚA


En el año 1999, el gobierno del presidente Andrés Pastrana pactó con los Estados Unidos un anexo al Plan Colombia llamado “Programa de Mejoramiento del Sistema Penitenciario Colombiano”, mediante el cual se inició el cambio del modelo de prisiones colombiano por la construcción de nuevas prisiones bajo un régimen de seguridad más duro, a imagen y semejanza de los Complejos Industriales de Prisiones Estadounidenses.
La primera reclusión construida bajo este modelo, en el año 2000, fue el Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Alta y Mediana Seguridad “La Tramacúa” de Valledupar, con 9 torres para recluir a 1.600 personas. Desde la inauguración de La Tramacúa, los reclusos han vivido en sistemática PRISIÓN TORTUOSA, por la falta de agua, sensación térmica superior a 40ºC, omisión médica, torturas y malos tratos cometidos por el cuerpo de guardia y custodia, represarías al accionar de denuncia, entre otros flagelos.
Para superar estas problemáticas, el Movimiento Nacional Carcelario y las Organizaciones Defensoras de Derechos Humanos hemos gestado incansables luchas desde el año 2011, logrando que la Corte Constitucional emitiera la Sentencia T-282 de 2014, mediante la cual se ordenó solucionar los problemas de La Tramacúa en un plazo de 11 meses o en su defecto cerrar la prisión. Ha pasado más de un año y las graves violaciones a los derechos humanos en La Tramacúa persisten, por ello, desde el año 2015, lanzamos la CAMPAÑA TRAMACUA NUNCA MÁS exigiendo el cierre de la Prisión de Alta Seguridad de Valledupar y un trato digno para los reclusos.
Actualmente, 195 reclusos en la Tramacúa cumplen 26 días en Huelga de Hambre, exigiendo el cierre de la prisión y sus respectivos traslados bajo criterios de cercanía familiar, resaltando como principales problemáticas: •Acceso insuficiente al agua. •Restricción de ventiladores. •Alteración del sueño por sensación de calor. •Uso de uniformes que aumenta la sensación de calor. •Instalaciones sanitarias insuficientes. •Negligente atención médica. •Hacinamiento. •Maltrato a reclusos y visitantes. •Nulo proceso de resocialización. • Plagas. •Incumplimiento de acuerdos sobre mejoras de condiciones de reclusión.
No existe justificación válida para postergar la cobertura de necesidades básicas de los reclusos, solo basta con entrar a La Tramacúa para confirmar la similitud que tiene el lugar con el infierno descrito por Dante en la Divina Comedia, insertado abruptamente en la hermosa tierra de los cañaguates.

¡No más crímenes de Estado en las Prisiones Colombianas!!! ¡Tramacúa Nunca Más!
Fundación Lazos De Dignidad, Colombia, 1º de Mayo de 2016
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