Situación

SiSituación de las y los Prisioneros Políticos



Es importante resaltar que además de la negación de su status político, las y los prisioneros políticos han padecido y padecen diferentes tipos de victimización, desde el momento mismo de la captura, durante el sometimiento a un proceso penal y en desarrollo del tratamiento penitenciario y carcelario, donde tanto la dignidad humana como los derechos humanos les son anulados tales como:

1. El sometimiento a torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes en desarrollo de la captura con fines de confesión, delación y/o aceptación de cargos.

2. Aplicación del derecho penal de enemigo, tratamiento de terroristas abuso de la detención preventiva, sometimiento a la justicia especializada con fines de alargar el tiempo de reclusión, el sometimiento a regímenes de alta seguridad, obstrucción al acceso al derecho a la libertad por pena cumplida, cadenas perpetuas y penas de muerte de facto y hasta la extradición.

3. Sometimiento a tratamiento penitenciario y carcelario tortuoso con fines de abdicación de sus ideales, que va desde la violación a la integridad física hasta el estigma, distanciamiento familiar, obstrucción de visitas, aislamientos, traslados arbitrarios, negligencia medida y/o por omisión de atención médica en heridos de guerra y enfermos terminales.

Propuestas en Beneficio de las y los Prisioneros Políticos


1. Es necesario el reconocimiento de la existencia de las y los prisioneros políticos por parte del Estado Colombiano; personas civiles o combatientes, privadas de la libertad por razones políticas en desarrollo del conflicto social y armado, consideradas como enemigo interno por parte del Estado en razón al ejercicio del pensamiento crítico, la defensa de los derechos humanos, la lucha social y popular, la rebelión armada o simplemente por vivir en zonas donde la insurgencia tiene presencia.

2. Creación de patios especiales para esta población vulnerada; garantías de protección a los derechos humanos, atención médica adecuada y oportuna a las y los enfermos, con heridas de guerra, ancianos, mujeres gestantes y lactantes.

3. La liberación de las y los prisioneros políticos, mediante acuerdos especiales, amnistías, indultos y cesación de la acción penal, como gesto que ayuda a afianzar las confianzas entre los actores que buscan el cese de la confrontación armada, pero así mismo, y como forma de reparación de los daños que se les ha ocasionados a las miles de personas privadas de la libertad por motivos políticos, daños que por supuesto excedieron el derecho de castigar del Estado y que no pueden quedar en la impunidad.